viernes, 6 de mayo de 2011

Muertos vivientes, absentismo laboral, sobrecarga de trabajo, ¿Qué es lo que hay en las empresas? ¿Cómo afecta en la productividad?

La primera pregunta que puede surgir a muchos, es la de ¿quién son los muertos vivientes?
Pues bien, son personas que acuden a su lugar de trabajo a “no hacer nada”, ven desaprovechado su talento y sus ganas de hacer cosas, y viven olvidados por sus superiores. Sufren lo que los psicólogos llaman “síndrome de falta de carga de trabajo” o falta de estimulación en su actividad laboral. Su tarea solo consiste en hacer ver que trabajan.
Hay un  libro de David Bolchover, titulado “Los muertos vivientes: la escandalosa verdad sobre la vida en la oficina”  donde habla de los efectos y consecuencias de este fenómeno, lo que intenta es medir que repercusiones tiene sobre el sistema financiero de la empresa y la economía global.
De este libro se destacan algunos datos como:
-       El 70% de las visitas a páginas porno se hacen dentro de la franja horaria de 9 a 17 horas, que coincide con la jornada laboral.
-       También la página http://ishouldbeworking.com recibe más de 10000 visitantes por día. En esta página se ofrecen herramientas útiles para oficinistas vagos, como un programa para mantener la privacidad online y una descarga para que parezca que el ordenador está haciendo una comprobación o una instalación  mientras el operador está por ejemplo tomándose un café.
La incongruencia de todo esto es, que por un lado, en las empresas hay personas desbordadas de trabajo, que sufren un estrés impresionante, y que su pesadilla diaria es la hora en la que suena el despertador para comenzar la dura jornada laboral.
Por otro lado, están los muertos vivientes, que pueden ser personas sin ninguna tarea que  realizar en su puesto, o que por el contrario utilizan toda técnica habida y por haber para escaquearse de su trabajo, convirtiéndose así en muertos vivientes en la empresa.
Bien tanto uno como otro caso, lleva a la improductividad eficiente de los mismos. Ya que en el caso de las personas desbordadas de trabajo el estrés, la sobrecarga, el descontento, en definitiva, les lleva a un estado anímico y laboral ineficiente, esto influye en la productividad de la empresa, pues su cansancio mental o físico, les lleva a no lograr los resultados marcados, o a llegar a ellos, pero no de la mejor forma posible.
En el caso de los “muertos viviente” o los vagos que no asumen sus responsabilidades en la empresa, el resultado ineficiente de la productividad es evidente. Su día a día en la empresa, es deambular  por ella, como si estuviera en una zona devastada.
 En ocasiones esta improductividad viene de la mano, de una previa restructuración empresarial y que ha dejado desfasado el puesto que venía desempeñando. Pero en otras ocasiones, como ya he dicho es porque los propios trabajadores se desinhiben de toda responsabilidad, y van al trabajo a pasar el rato. En este caso, es debido o provocado por una falta de interés en su trabajo, tal vez, falta de motivación personal, o bien, derivado previamente por ausencia de la empresa del reconocimiento del propio trabajador.
En mi opinión, esos muertos vivientes de las empresas, que evaden sus responsabilidades, es porque no están interesados en la labor que desarrollan, y tal vez no lo estén porque la propia organización no sabe reconocerlos el trabajo y transmitirles lo importante de su tarea dentro de la organización.
Para que una organización sea productiva, ha de tener en cuenta al factor humano, pues en mi opinión es el centro de la empresa, en torno a ellos, gira el mayor peso de unos buenos resultados.
 Por ello considero que es esencial en toda empresa, una buena Política de Recursos Humanos, que conozca a sus trabajadores, lo que esperan de la empresa, lo que puede contribuir cada uno a la empresa, descubrir sus capacidades personales, su talento, conocimiento, etc.
Lo esencial es lograr la adaptación entre el trabajador y el puesto, y esto requiere un exhaustivo análisis en el proceso de contratación, pero no sólo en ese momento, sino también una vez en la empresa se ha de realizar un seguimiento continuo de todos los trabajadores, para descubrir posibles desajustes y tratarlos de corregir.
Y a un trabajador no se le conoce por el currículo que tiene, eso es un previo análisis que sólo demuestra los títulos o experiencia que ha podido conseguir a lo largo de su vida. Realmente para conocer si una persona es apta, adecuada, talentosa, con afán de logro profesional se requiere un mayor análisis, que se consigue mediante encuentros periódicos con ellos en los que se pueda ver lo que buscan, lo que quieren , lo cómodos que están en el puesto, o no, etc. De esta forma ellos verán que la organización se preocupa por su estado, y de forma recíproca ellos se preocuparán por el estado de la empresa.
Por eso la relación de recursos humanos con sus trabajadores debe ser continua, para que en todo momento puedan detectarse desajustes y reajustarlos lo antes posible.

Frase del día: “si el hombre fuese constante, sería perfecto” (Shakespare).

No hay comentarios:

Publicar un comentario