El pasado día 7, en la clase de Sistemas de Organización de la Producción comenzábamos un nuevo tema: “La estrategia de producción” y el profesor nos planteaba la cuestión de sí las emociones tenían que ver en la toma de decisiones. La primera respuesta de forma irracional que me surgió era que no, pues siempre nos habían dicho que en la toma de decisiones y de estrategias en las empresas, se tomaban de la forma más racional, y parecía que las emociones no tenían cabida en ellas.
Sin embargo, nos mostró el caso de Phineas Gage, un señor que tras un accidente perdió una parte del cerebro donde se encontraban las emociones, y eso le cambió radicalmente su vida, desde el punto que era incapaz de tomar decisiones por sí mismo. Esto llevo a realizar estudios sobre cómo las emociones eran parte de la toma de decisiones.
Por ello, llevo unos días leyendo sobre este accidente de Phineas Gage, y cómo le afectó en su vida.
Primero os quiero contar un poco su vida. Phineas nació en 1823, era un obrero de ferrocarriles, y debido a un accidente, sufrió daños en el cerebro, concretamente en el lóbulo frontal. Gage sufrió cambios en su personalidad y temperamento, lo que se consideró como evidencia de que los lóbulos frontales eran los encargados de procesos relacionados con las emociones, la personalidad y las funciones ejecutivas.
Phineas Gage media 1.65 m, pesaba 63.75 kg y tenía 25 años cuando le ocurrió el accidente. Phineas según dicen, era querido y respetado por todos los trabajadores. No era un hombre enfermizo hasta su accidente, que ocurrió el 13 de septiembre de 1848 en Vermint.
Todas estas notas son tomadas por Harlow, y él mismo cuenta que el incidente ocurrió de la siguiente forma: “él estaba ocupado haciendo un hueco en una roca, con el propósito de hacerla estallar, al mismo tiempo estaba sentado sobre un pedazo de roca arriba del agujero. Sus hombres estaban ocupados en el pozo, a sólo unos pocos metros de él (…) la pólvora y el fusible ya se habían ajustado dentro del hueco y era el momento del “apisonamiento”, así es como se le llamaba a este proceso (…) Mientras estaban haciendo esto, sus hombres, quienes estaban en el pozo, lo distrajeron. Al desviar su cabeza y mirar hacia arriba de su hombro derecho, dejaron caer el hierro sobre la carga, que pegó contra la roca y vino la explosión, que proyectó hacia arriba sesgadamente, traspasando completamente la cabeza de Gage, haciéndolo volar por los aires y luego cayendo atrás de él muchas varillas, de donde lo recogieron sus hombres, manchado de sangre y cerebro”.
La barrena tenía 1 m de longitud, y un diámetro de 2,5 centímetros de base, y pesaba unos 5 kg y medio. La barrena entró por su ojo izquierdo, atravesó su lóbulo frontal izquierdo y salió por el vértice de su cabeza.
Los daños del lóbulo frontal y los cambios de su personalidad están corroborados por Harlow, quién estudió su caso 20 años después de que ocurriera.
No se conoce en gran medida la vida de Gage tras el accidente, aunque se dice que intentó regresar al trabajo como capataz de trenes, pero su comportamiento errático y su personalidad alterada no lo dejaban. Por estos motivos su matrimonio terminó, pues su mujer consideraba que no era el mismo que antes y era mucho más agresivo.
Era incapaz de trabajar por mucho tiempo en una misma ocupación por continuas disputas con sus compañeros. Trabajó finalmente en un circo, donde enseñaba la barrena que se clavó y su propia herida. Finalmente tuvo que volver a casa, porque su salud estaba deteriorándose y se dice que murió probablemente con 38 años, debido a crisis epilépticas.
El caso de Phineas Gage es conocido en la comunidad médica como uno de los estudios más sorprendentes sobre la influencia en el cerebro de las emociones.
Pero lo que pretendo con la presentación de este caso, es relacionar la influencia de las emociones en la toma de decisiones. Así investigadores como Loewenstein, Julies Lobel, Antonio Damaso, etc, han visto cómo en instantes previos a la toma de decisiones, se produce una descarga automática que provoca una emoción y esto hace que el individuo se alerte y así establece unas pautas de acción, que luego completa con la cognición, esto se genera en regiones que almacenan información acerca de situaciones similares vividas en el pasado.
Las decisiones humanas se ha demostrado que están controladas por el sistema deliberativo que se encuentra en la corteza prefrontal del cerebro, y el sistema emocional es el sistema por defecto para la toma de decisiones y la deliberación se activa cuando una persona se encuentra ante una situación diferente.
Este caso dio información a los científicos, de hecho poco después de la muerte de Phineas, un científico alemán descubre que sus perros están más tranquilos después de que su lóbulo temporal fuera extripado. En 1935 Moniz, inventa la lobotomía, en un Hospital de Lisboa, esto consiste en la destrucción total o parcial de los lóbulos frontales del cerebro sin ablación. Moniz y Lima afirmaron tener buenos resultados, especialmente en el tratamiento de la depresión con riesgo al suicidio, ansiedad crónica severa, y desorden obsesivo-compulsivo. Sin embargo la era de la lobotomía se considera hoy día como un episodio bárbaro en la historia de la psiquiatría.
Esto demuestra que Gage, al perder esa parte del cerebro le impedía la convivencia en la sociedad y una dificultad de planificar su futuro, pues era incapaz de tomar decisiones sobre su propio futuro. Sin embargo, las lesiones en los lóbulos frontales no afectaban a la capacidad de procesar información del cerebro, ni a los movimientos o al habla.
Por eso, puedo concluir diciendo que las emociones son parte de la inteligencia, y que la inteligencia por sí sola no sigue un camino racional y coherente, y necesita de las emociones para poder tomar decisiones racionales, y posiblemente lo más adecuadas posibles.
Entonces ¿por qué no mostrar las emociones?
Siempre nos han dicho que debemos controlar las emociones, sí es verdad que no puedes mostrar las emociones en extremo, pero no es malo tener emociones, al contrario, vemos a través de este caso, como las emociones son parte de nuestra guía para abrirnos camino hacia el futuro.
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